Placas que colocan y paredes que pintan en el País Vasco

16 marzo de 2017 por Josune Murgoitio

placas que colocan y paredes que pintan en el país vasco

Leyendo por aquí y por allá, me preguntaba: ¿Por qué un grupo de personas sale a la calle a poner una placa? ¿Qué significado social tiene ese acto? ¿de madrugada? ¿por qué de madrugada?

La noticia volvió a saltar, el debate también, aunque cierto silencio continúe: El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) salía a las calles de Bilbao y San Sebastián, de madrugada, para colocar 67 placas con los nombres de personas, familiares, cercanos asesinadas por ETA, aunque también figuraban tres nombres de personas asesinadas a manos de la Triple AAA y uno por los GAL. Se pretendía, leo, dar recuerdo a 86 personas. La noticia saltaba porque el Ayuntamiento de los respectivas ciudades anunciaba la retirada inmediata de dichas placas.

Y leyendo por aquí y por allá, pensé: “vaya lugar es el País Vasco”. Un lugar donde grupos de personas salen casi a escondidas para colocar placas o realizar pintadas. No piense que coloco a ambos grupos en la misma línea, sino los actos: actos de inscribir nombres, mensajes… en paredes del País Vasco.

Algo curioso si se tiene en cuenta que en España se lucha, al menos en un nivel social, que la política ya se sabe que es otra cosa, exactamente por lo contrario: quitar placas que conlleven o que ensimismen a un régimen dictatorial no tan del pasado, pues presente está desde que sucedió y que tanta desgracia trajo a este país.

Algunos quitar, quitar, quitar, esas benditas placas que tanto recuerdan, aunque en la mente de las personas el recuerdo permanezca aún, no hay mentira más injusta que la de decir que España cayó en el olvido del franquismo. España jamás ha olvidado, otra cosa es que la élite política lo haya hecho en un acierto o desacierto para instaurar la posterior semi-democracia.

Y otras personas colocar, colocar, colocar, como una manera de reivindicar dignidad o hacer llegar sus mensajes.

No quiero decir que las placas que colocan las víctimas de ETA sean equiparables a las placas con nombres/adulaciones respecto del franquismo. No quiero comparar porque no creo que sea comparable. Las víctimas han sufrido la desgracia de perder un familiar por asesinato en una democracia, aunque la democracia tuviera sus carencias. Y las otras placas son plenas adulaciones a un señor, o señores que tanta desgracia trajeron a España.

Me refiero al acto de colocar un metal en una calle, el simbolismo que despierta.

E intuyo que tras ese simbolismo, las disputas que puede acarrear colocar una placa, he aquí relación patrimonio y memoria: mucha frustración, soledad, e indignación.

Si se tiene una panorámica completa de lo que me refiero: placas que víctimas de ETA intentan colocar, placas de víctimas del franquismo que se existen en algunos lugares, placas de victimarios del franquismo que se exigen se retiren, y paredes pintadas, borradas, pintadas, borradas… una secuencia infinita, por un imaginario que representa a la izquierda abertzale, creo que se entiende.

Leyendo por aquí, leyendo por allá, me topé con un historiador que escribe sobre asuntos vascos. Y comentaba cómo puede ser que las placas que las víctimas colocan de manera reiterada en el tiempo sean inmediatamente retiradas por el respectivo Ayuntamiento, en este caso, Bilbao y San Sebastián, y sin embargo se permita que se pinten las paredes con signo reivindicativos que representan el imaginario de la izquierda abertzale y se permite que el espacio público sea también testigo de “bienvenidas” que se dan a ex-presos etarras, una vez regresan de sus respectivas condenas a sus hogares.

Es una muy buena pregunta, que ni se lee aquí, ni se lee allá. Tampoco la respuesta.

patrimonio público y memoria

Es increíble comprobar cómo las marcas de territorios muestran mucho más que simples marcas de territorios

No tengo respuesta para la cuestión de las placas que colocan las víctimas. También es cierto que la gestión del patrimonio público corresponde a la autoridad. Y que es la autoridad quien gestiona la ciudad. Y generalmente es la autoridad quien también gestiona la memoria, al menos la memoria oficial. Lo que no quiere decir que no haya inciativas privadas de creación de memoria como pueden ser, por ejemplo, los artistas. Puede que también colocar una placa tenga algo de simbolismo, más allá de representar la dignidad de quien se pretende dignificar, es decir, puede que también quiera mostrar la fuerza de las víctimas. El dolor trae mucha fuerza. Al pensar sobre esta cuestión de colocar las placas me ha venido a la cabeza una frase que leí al empezar mi estudio sobre las paredes pintadas: “en la esfera del espacio público no activa quien quiere, sino quien puede”. Y se sabe que la calle ha sido de un sector muy específico de la sociedad vasca hasta hace bien poco. Y puede que colocar una placa muestre una especie de lucha por responsabilidades, por dignidad y en parte también por poder social, en un momento en el que existe un debate social sobre quién tiene la responsabilidad de qué en la violencia que ha habido en el País Vasco.

Sí tengo respuesta para la cuestión de las paredes pintadas. Pintar una pared es mucho más que pintarla. Muchas personas, creo que la gran mayoría de la ciudadanía, entiende pintar una pared como simplemente pintarla, pero la cuestión va mucho más allá. Es indudable que existe una tradición de pintar las paredes en el País Vasco como forma de reivindicación, sea un medio que genera conformidad o no, sea discutible o no, pero existe una tradición. Las paredes que se pintan con signos reivindicativos, más que como paredes, parece que funcionan como si un muro del facebook en espacio fueran. Es decir, expresan, intentar educar, en mensajes que un grupo muy específico trata de mostrarnos.

las paredes pintadas son producto de situaciones históricas que hay que conocer, analizar y tratar de entender. También entiendo que han generado muchísimo dolor, por ejemplo, dianas pintadas con nombres en su interior que amenazaban directamente a la persona en cuestión. También hay que entender que han evolucionado. Son además testimonios visuales que transmiten una identidad de grupo y se erigen, al mismo tiempo, como un lugar de memoria efímera, de protesta, combativa, cambiante y, en cierto sentido, marginal y marginada.

Es incierto decir que las paredes pintadas no se borran. De hecho generan presupuestos para borrarlas bastante importantes. Por ejemplo, en Arrasate-Mondragón, datos facilitados directamente por el concejal de Obras, me muestran cómo en el año 2013 el ayuntamiento invirtió una suma de unos 23.000 euros solo en el borrado de las paredes en la localidad. Otra cosa es que no se borren todas las paredes, ni todas las pintadas, ni todos los murales, me refiero a los de reivindicación política. He recordado entonces lo que me respondió un concejal socialista al que entrevisté. Le hice exactamente la misma pregunta que puede que tú te estés planteando ahora: ¿Por qué se borran algunas paredes y otras no? “por mantener la paz”.

La paz es un terreno bastante delicado. Hay que saber ponerse en el lugar del otro, sin ceder a los límites que se expresan en las curvaturas del término justicia, libertad, dignidad.

¿No te parece a ti también curioso que diferentes grupos sociales traten de gestionar, en cierto sentido, las calles del País Vasco? ¿A qué crees que se debe?


Brave Readers es un blog independiente. Un blog independiente vive de la participación y difusión de sus lectores. Si te ha gustado la reflexión o si consideras que es interesante, difúndila y/o participa a través de los comentarios. No hay nada mejor que el buen karma que generamos ayudándonos los unos a los otros :)

Compartir / Banatu / Share
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR