El nacionalismo narrado

25 junio de 2013 por Josune Murgoitio

Un libro muy recomendable. En eso pensé mientras leía “La hija del Este” de la escritora Clara Usón. Muy acertado el Premio Nacional de la Crítica 2012 que obtuvo gracias a esta obra, que hilvana ficción y ensayo, en un encuadraje muy bueno y exquisitamente cuidado. No conocía la existencia de este libro, hasta que en una conversación telefónica con Esteban Bentanncour, autor de “Los ojos que miran” y a estas alturas prácticamente mi mentor, tal y como yo le llamo (y él se ríe hihih), me lo recomendó ante ciertas dudas que le expresé respecto de la novela que escribo sobre el conflicto vasco.Tres novelas han inspirado la mía: 1984 de George Orwell, La ciudad de las últimas cosas de Paul Auster y, sin duda, ésta de la que aquí hablo.

Al hilo de la obra de Usón, es destacable cómo la obra roza el límite del ensayo y cómo ficciona hechos verídicos. Sin intención de desvelar la trama, tal y como expresa la contraportada del libro, la autora se adentra en la vida de Ana Mladic, hija del general Ratko Mladic, que sembró muerte y destrucción en la Guerra de los Balcanes. Tras un viaje a Moscú con sus compañeros universitarios, Ana evoluciona en un ritmo frenético de pérdida de inocencia y despertar en la consciencia de una realidad que no ha querido ver, por los ojos ciegos de quien adora a un padre, cuya humanidad se cuestiona lógicamente a lo largo de toda la obra. Se siente la niñez en un ambiente opresivo y la adolescencia en ritmos de odio y rencor hacia el otro: quien no sea serbio.

Personas tratadas como si de maniquíes se tratara en las guerras o conflictos/ Istanbul. J.M

Personas tratadas como si de maniquíes se tratara en las guerras o conflictos/ Istanbul. J.M

Me ha gustado especialmente las dinámicas narrativas. La obra apenas contiene diálogos, la mayoría de ellos están escritos en estilo indirecto, pero introduce apartados de ensayo con municiosos datos sobre esa guerra que asoló la ética de la Unión Europea en su pasividad por salvar vidas e intercala otros muy originales, por ejemplo: conversaciones telefónicas mantenidas entre Milosevic y Karadzic. El lenguaje es muy ágil y me ha sorprendido que tienda continuamente al punto y a la coma en su escritura. Me gusta mucho ese tipo de escritura: frases cortas, ideas claras. Y el cambio de voces narrativas aporta también mucha agilidad. Todo ello, con un lenguaje elegante y muchas veces informal.

En cuanto a la dinámica de la narración me ha gustado el tratamiento del nacionalismo y a los extremos a los que puede conducir. “Juró con su honor y con su vida defender la soberanía, el territorio, la independencia y el orden constitucional de su patria“, dice uno de los pasajes que he marcado durante su lectura. “Las masas tendrán que llenar ese vacío con una nueva fe, necesitan que alguien las oreinte y les indique cómo actuar, qué está bien y qué está mal, son incapaces de pensar por sí mismas“, me acordé de la obra de Ortega y Gasset ‘La rebelión de las masas’.

Libros hay muchos, pero sin duda el de Usón merece la pena leerlo/ Istanbul. J.M

Libros hay muchos, pero sin duda el de Usón merece la pena leerlo/ Istanbul. J.M

Nacionalismos

Encontré similitudes en este otro pasaje con la situación del inmigrante que se da en el conflicto vasco: “El extranjero es el que está de paso y no se compromete en nada, pues no le conciernen las intrigas políticas, religiosas o sociales de su país de residencia, ni se espera de él que bese su bandera o coree su himno con rostro emocionado; el extranjero es el forastero, el visitante (…) hasta que de pronto sucede algo: una crisis económica, un conflicto político, que lo convierte en el Otro, el diferente, el enemigo, el culpable de todo, siempre sospechoso“. Aunque muchas personas nieguen la existencia del trato que muchos inmigrantes y descendientes han recibido en localidades como Mondragón, donde se percibe una clara división social entre los considerados vascos o no, en la obra Abertzales y vascos se expresa claramente esta idea: “Las disfuncionalidades de la inmigración para el vasquismo etnicista y nacionalista, percibidas por el autóctono, fueron un factor de discriminación del “maketo”, cuya afiliación a agrupaciones socialistas-españolistas debe entenderse como lógica reacción”. “Lo determinante para estar integrado en la sociedad vasca es sentirse vasco, lo que depende más del número de años viviendo en Euskadi que de la evaluación que hacen los inmigrantes sobre el carácter o la forma de ser de los vascos: se sienten vascos con la tierra más que los habitantes”, añade.

Y por último, en una conexión entre nacionalismo, masa y responsabilidad por hechos cometidos o consentidos, me ha gustado: “En la multitud el individuo se desdibuja, se borra, es uno más y por eso sus acciones no son suyas, sino de la masa, pierde responsabilidad y conciencia perog ana una inmensa libertad para hacer lo que como individuo le está prohibido: romper, gritar, insultar, golepar, amenazar: si se hacen en masa, son actos anónimos”.

Similitudes con el nacionalismo vasco, aunque claramente no se trate del mismo conflicto. El silencio en la impunidad se describe muy bien en la obra. El silencio social es horroroso: arrastra oscuridad. La oscuridad se da, en mi opinión, cuando las cosas no se dicen claramente, sino que se indican de forma muy sutil pero efectiva, y hace daño. A muchas personas les ha hecho daño, pero los titulares no lo tratan, los textos no se preocupan por ellos, y ahora, en el proceso de paz en Euskadi, muchos no hablan por el miedo inculcado de años pasados, por la pasividad aprendida a lo largo de una vida, porque puede que yo me equivoque o, simplemente, quieran vivir centrados en los estragos de la crisis económica, que genera una nueva ola de independentismo. No soy contraria al independentismo, solo a la inconsciencia.

 

Compartir / Banatu / Share
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Trackbacks & Pings

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR